CÓMO TRABAJAR CON ALGUIEN A QUIEN NO SOPORTAS

Trabajar con alguien a quien no soportas es algo a lo que vas a tener que enfrentarte tarde o temprano. Puede que más de una vez.

Hoy casi todo lo que hacemos en nuestra profesión implica trabajar con otras personas, y pocas veces podemos elegirlas. Es posible, por probabilidad, que des con una de esas que no puedes soportar, que tiene algo que te irrita o un comportamiento que te agrede o perjudica.

Si te pasa esto continuamente puede que tengas que pararte a pensar por qué.

Por el contrario, si como a la mayoría de la gente sólo te ocurre de vez en cuando y no puedes evitar a la persona en cuestión, necesitarás algunas herramientas para que la cosa no se convierta en Lannisters contra Starks. Que no acabe mal ni te perjudique.

Éste es uno de los principales problemas en equipos de trabajo, y puede afectar personalmente de manera grave.

Vamos a ver hoy algunos consejos que te ayudarán a trabajar con alguien a quien no soportas.

Trabajar con alguien a quien no soportas

El contexto de trabajar con alguien a quien no soportas

En un equipo de trabajo, en una organización, vas a tener que aprender a trabajar con esa persona que es tu némesis. Tendrás la obligación de coexistir, siempre que no se crucen ciertas líneas rojas, claro está.

Y no sólo eso, también tendrás la obligación de que la mala relación no influya en tu desempeño ni en el del equipo. Porque eso pasa: te quita energía y entusiasmo, dificulta la comunicación y provoca recelos, malos entendidos y menor efectividad.

En estas condiciones el enfado y el sabotaje no son buenas opciones. Te van a hacer perder el foco en lo importante, que es tu trabajo, y sólo te llevarán a una escalada en las hostilidades con un fin incierto pero seguramente perjudicial.

Entrar en una guerra con esa persona que no soportas te hará perder el foco de lo importante #coaching #arquitectura Clic para tuitear

No conviene entrar en una guerra de guerrillas. Para trabajar con alguien a quien no soportas debes tratar de hacer más fluida la situación.

Vamos a ver cómo se puede lograr esto. Soy consciente de que a veces será imposible, puesto que no todo el mundo va a tener tu buena voluntad o va a estar al corriente de lo poco que conviene una guerra. Si te toca formar equipo con Cersei Lannister lo tienes crudo.

Aun así, creo que vale la pena intentarlo, y si no hay manera de rebajar la tensión veremos qué hacemos al final del post.

Tu perspectiva

Puedes empezar revisando tu perspectiva de la situación.

Cada persona es diferente, eso es así, y tiene todo el derecho del mundo a serlo. Muchas veces, cuando vemos algo que nos molesta especialmente en alguien, estamos reflejando algo que no nos gusta de nosotros mismos, algo que necesitamos trabajar o alguna herida emocional que tenemos abierta.

Cuando nos molesta mucho algo de alguien, puede que esté reflejando algo de nosotros mismos #coaching #arquitectura Clic para tuitear

Pregúntate: ¿Dónde está mi problema con esta persona? ¿Qué aspecto es el que no soporto? ¿Tiene eso algo que ver conmigo?

No puedes controlar los actos de la gente, pero sí cómo te los tomas. Ahí tienes un margen para decidir si te enfadan o no.

Analiza también qué has hecho tú para contribuir a empeorar la situación, puede que ni te hayas dado cuenta en el momento de hacerlo.

Piensa también que tal vez esa persona te esté recordando a alguien, o alguna situación negativa que has vivido.

O puede que estés asumiendo cosas que no tienes comprobadas, viendo sólo una parte de la información. Igual te estás perdiendo algo. Este sesgo es muy humano y todos caemos en él. Averigua qué te ha hecho esa persona realmente.

¿Cómo ha sido tu relación con ella desde el principio? ¿Normalmente se ha comportado bien? Lo que crees que te ha hecho, ¿ha sido con mala intención?

¿Qué piensan otros compañeros sobre esa persona? ¿Coinciden con tu idea? ¿Es posible que te estés equivocando?

Si parece que sí que estás en lo cierto, que has sufrido algún tipo de perjuicio por el otro y tú no has participado para incrementar el conflicto, sigue leyendo.

Dar una oportunidad y empatizar

Para trabajar con alguien a quien no soportas es bueno intentar conocerle y entenderle.

Dale una oportunidad y déjale explicarse. Si hay algo que te ha molestado, házselo saber para que pueda explicarlo. Tal vez lo que te diga te haga ver las cosas de otra manera.

Da una oportunidad para que las personas se expliquen. Puede que te falte información para juzgar #coaching #arquitectura Clic para tuitear

Intenta ver a la persona completa, no sólo las situaciones en las que te pone de los nervios. Mira también sus cosas buenas. Es un buen ejercicio poner en valor en qué cosas puede beneficiar al equipo y a la organización.

Empatizar también te ayudará, ponerte en su lugar. ¿Tal vez se sienta atacada? ¿Está temiendo por su trabajo? ¿Responde de determinada manera porque piensa que no se la está tratando bien?

Si consigues estar por un momento en la piel de esa persona, tal vez seas capaz de comprender por qué actúa como actúa y no tomártelo tan mal, y sobre todo puede que encuentres alguna solución que de otro modo no habrías visto.

Si con todo esto no te acercas, no haces la relación más fluida, o ves que hay verdadera mala intención hacia ti o hacia los demás, es momento de plantearte algunas soluciones más drásticas.

Romper el círculo vicioso

La primera es romper el círculo vicioso.

Normalmente ambos os habréis instalado en un comportamiento cíclico ascendente del tipo: me molestas – reacciono mal – te lo tomas fatal – me molestas más – reacciono peor…

Dentro de ese círculo (que tiene un mal final) hay una parte que depende de ti: la de reaccionar mal. Puedes intentar romper el círculo cambiando esa parte, a ver qué pasa.

Efectivamente, si de repente dejas de reaccionar mal (para lo cual a veces hay que hacer un ejercicio de contención) en situaciones que no traspasen líneas rojas, te puedes llevar la sorpresa de que la otra persona cambia su actitud.

Muchas veces ocurre, y no es magia ni un truco mental Jedi.

Simplemente, puede que el inicio de la mala relación fuera algo nimio, y que el enfado venga de la mala relación en sí. Eliminando eso, ambos os dais cuenta de que el motivo inicial no era tan grave, o ya pasó, o se puede perdonar, o se puede hablar.

Intenta romper el círculo vicioso de una mala relación, puedes llevarte una sorpresa #coaching #arquitectura Clic para tuitear

Responder

Si no hay manera de mejorar la situación con todo lo expuesto, es momento de responder, porque ahí sí que es muy difícil trabajar con alguien a quien no soportas.

Puedes empezar hablando con esa persona. Para ello, es positivo indicar que tu intención es buena, que sólo estás intentando mejorar la situación. Se trata de eso, ¿no?

Cíñete a los hechos que te molestan sin calificar a la persona. No sirve para nada, y solamente conseguirás enturbiar todavía más la comunicación y herir sin necesidad.

En ese momento, a veces pasan cosas. Por ejemplo, que la persona se da cuenta de que la has pillado, de que eres consciente de lo que está haciendo, y con ello deja de hacerlo.

También puede que caiga en que está haciendo algo que te perjudica de lo que antes no era consciente. Esto pasa. Por dejadez, por tener valores distintos a los tuyos, por mil motivos. Los seres humanos somos diferentes y vivimos en nuestro propio mundo. A veces no vemos más allá.

Además, le estarás dando a esa persona un aviso, le estarás diciendo que no vas a dejar que abuse de ti y estarás marcando tu territorio, tus líneas rojas.

Trabajar con alguien a quien no soportas es una cosa, y dejar que cruce límites que no se deben cruzar es otra.

Dar un aviso a alguien que ha cruzado líneas rojas es un buen modo de empezar a protegerte #coaching #arquitectura Clic para tuitear

Aprender a decir no

Detener

Si las cosas van más allá, dudas de las intenciones del otro, de su ética, de la limpieza de lo que hace, si cruza líneas rojas o realmente es imposible comunicarse y resolverlo, es momento de detenerle.

Puedes, por ejemplo, acudir a tus superiores si los hay. Empieza de manera tibia, pero si la cosa es muy grave puedes formalizar una queja con nombres y apellidos y hechos concretos. Seguramente se podrán buscar soluciones.

Es buena idea encontrar compañeros que te apoyen e incluso se puedan sumar a la queja, no por hacer un linchamiento, sino por validar que llevas razón en lo que piensas y por sentir algo de apoyo.

Si no puedes acudir a un superior ni a nadie, es importante que hagas ver a la otra persona que la mala relación perjudica al equipo y a la organización, y que por lo tanto ella se está perjudicando a sí misma, no sólo a ti.

En ciertas situaciones de competitividad mal entendida puede ocurrir que eso al individuo en cuestión le dé igual, ya que solamente pensará en su propio beneficio. Pero este beneficio no será real, puesto que procediendo así acabará siendo el capitán de un barco que se hunde.

Si todo lo anterior no funciona, llega el momento de protegerte lo mejor posible y marcar tu territorio. Probablemente, la persona que actúa mal acabará mal, así que con el tiempo cada cual quedará en su sitio. Aunque a veces no es así, desgraciadamente, y por el camino puede hacer daño.

Insisto, protégete.

No sufras

Para trabajar con alguien a quien no soportas y para llevar a cabo todo lo que te he contado en los puntos anteriores, es mejor que lo hagas sufriendo lo menos posible.

Para esto no hay una fórmula única, evidentemente, pero suele ser buena idea distanciarte emocionalmente de esas personas y esas situaciones. ¿Qué emoción están pulsando en ti? ¿Por qué? Ahí tienes una buena pista para que te afecte menos.

Pregúntate si dentro de un año eso que está pasando tendrá importancia para ti. Si la respuesta es no, simplemente puedes olvidarlo. No va a ser algo que influya en tu presente o futuro, así que no sufras por ello.

Si la respuesta es sí, ponle solución con todo lo que hemos comentado más arriba. Eso sí, elige muy bien qué batallas vale la pena combatir. Meterte en un proceso de estos desgasta bastante, y a veces no es tan necesario.

No te dejes arrastrar por el momento, y sobre todo no sufras de más. Hay solución para estas cosas, la cuestión es pararse para verla.

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Ahora cuéntame.

¿Te ha tocado trabajar con alguien a quien no soportas? ¿Cómo has conseguido llevar la situación? ¿Te ha perjudicado en tu día a día profesional? ¿Qué líneas rojas crees que no puedes permitir traspasar a nadie?

Gracias por leerme. Que tengas un buen día.

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