¿QUÉ NOS ENSEÑA EL RUGBY SOBRE EL TRABAJO EN EQUIPO?

Hoy voy a hablaros de trabajo en equipo, y lo voy a hacer como a mí me gusta, a través del rugby. Ahora es cuando los que me conocen dicen: “¡Ya tardabas en sacar tu obsesión!”.

Pero es que creo que lo que ocurre en un equipo de rugby es un buenísimo modelo de lo que debe ser el trabajo en equipo de verdad.

Ahora que se nos llena la boca con este concepto, que en todas las entrevistas te preguntan por tu capacidad para trabajar en equipo (¿habrá alguien que diga que no es capaz?), vamos a ver cómo se pueden trasladar los valores del rugby al buen funcionamiento de un equipo dentro de una organización.

trabajo en equipo

Trabajo en equipo

Para empezar, ¿qué es un equipo? Un equipo es un grupo de personas, pero también es mucho más que eso. Hay dos diferencias muy importantes entre equipo y grupo:

  • • En un equipo, el objetivo de todos los que lo forman es un objetivo común. Reman, por tanto, todos en la misma dirección.
  • • En un equipo existe responsabilidad individual de sus miembros, pero también responsabilidad compartida del equipo como entidad. Cada persona es responsable de sus actos individuales, pero también de los del equipo en su conjunto.

De esto se deducen ya algunas primeras ideas.

Formar parte de un equipo implica aparcar el ego en beneficio del objetivo común. Entrar en un equipo por un interés individual sin pensar en el objetivo conjunto implica no conseguir nada, ni lo individual ni lo colectivo. Dice el periodista Hugh Downs: “Afirmar que mi destino no está ligado al tuyo es como decir: tu lado del bote se está hundiendo”.

Por otro lado, en un equipo se asumen responsabilidades. Cada cual es consciente de su posición en el equipo, y el equipo como entidad tiene una conciencia colectiva que le hace también ser responsable a ese nivel.

A medida que un equipo resuelve situaciones y problemas externos e internos, va adoptando patrones y modos de funcionamiento que acaban por consolidarse como válidos. Es la denominada como cultura de equipo. La comparten los miembros del mismo y se transmite a los nuevos cuando llegan.

La diferencia entre grupo y equipo es que en un equipo existe un objetivo común para todos Clic para tuitear

¿Gordos pegándose por una pelota?

Llegué al rugby bastante tarde. Aunque siempre me había resultado atractivo, es un deporte difícil de seguir en nuestro país, incluso a día de hoy. Cuando tuve la oportunidad de ver a los All Blacks de Nueva Zelanda, quedé definitivamente enganchado.

 

The All Blacks perform the haka in the new jersey before the All Black v South Africa test match at Westpac Stadium, Wellington, NZ. 30 July 2011 Credit: Jo Caird/RugbyImages

También puedo decir que me pasé al rugby bastante desencantado de otros deportes como el fútbol, mercantilizados al máximo, banalizados en las tertulias deportivas tipo culebrón y cuyas estrellas son dudosos ejemplos para la juventud. El rugby es otra cosa.

Se trata de un deporte complejo, táctica y visualmente muy bello. No son gordos pegándose por una pelota deforme que bota mal, son jugadores que deben pensar y tomar decisiones, casi siempre al borde del abismo, en décimas de segundo, rodeados por veintinueve Miuras y con su integridad física en peligro. Decía la escritora francesa Françoise Sagan: “No me gusta el rugby por violento, sino por inteligente”.

Si quieres conocer más el rugby, te recomiendo empezar por esta serie de artículos, muy sencillos y divulgativos, en el blog de Fran López.

Valores del rugby

El rugby es un sentimiento colectivo, una sensación de pertenencia al grupo. Hay nobleza, sacrificio por el equipo, respeto por el contrario y por el árbitro (muy pocas veces verás a un jugador protestar), asunción de responsabilidades. Trabajo en equipo.

El rugby es un sentimiento colectivo, una expresión de los valores del trabajo en equipo Clic para tuitear

Éste es un deporte en el que sí que es imposible ganar en solitario. Hay que pasar mucho la pelota, ceder el protagonismo constantemente a tus compañeros en beneficio del equipo. Cada uno de los jugadores tiene una función, todos son importantes.

La 1ª línea, los más gordos, no brillan tanto como los aperturas o los alas. Normalmente les encontrarás sepultados en esas montoneras humanas llamadas rucks haciendo su trabajo subterráneo. Empujando, cargando, luchando, para que otros compañeros puedan hacer algo con la pelota. Pero su trabajo es fundamental y tremendamente valorado en el equipo.

Se dice en el rugby que “Toda melé que se precie cuenta, al menos, con un flanker psicópata”. Es cierto. Éste también cumple su función.

Todos ponen su grano de arena para alcanzar el objetivo y saben que, de no hacerlo, el mecanismo no funciona. Observar la melé de Argentina, por ejemplo, es un espectáculo de coordinación, implicación y compañerismo. Ver cómo esos ocho delanteros trabajan como si fueran un único ser extraño y mitológico es emocionante.

South Africa, right, and Argentina contest a scrum during the Rugby World Cup semifinal match between Argentina and South Africa, at the Stade de France stadium in Saint Denis, outside Paris, Sunday Oct.14, 2007. South Africa won the match 37-13. (AP Photo/Matt Dunham)

Se respeta y valora al compañero. Hay una gran solidaridad. Donde tú no llegas, llego yo. Asumo mi responsabilidad y te apoyo para que asumas la tuya. Es casi imposible ver compañeros de equipo recriminándose acciones del juego.

Se respeta al contrario. El mito del tercer tiempo, eso de que después del partido ambos equipos se van a tomar unas cervezas juntos, es cierto. Además, se ven poquísimas acciones irrespetuosas u ofensivas con el contrario, y cuando esto pasa nadie lo justifica (ni aficionados ni periodistas forofos), y los castigos son ejemplares.

Seguro que has escuchado ese dicho inglés de que “El rugby es un deporte de hooligans jugado por caballeros, y el fútbol es un deporte de caballeros jugado por hooligans”. Por ahí van los tiros.

Y por supuesto, el respeto al árbitro es sagrado. Todas esas protestas constantes dentro del campo o declaraciones fuera que vemos en otros deportes aquí no tienen cabida.

¿Qué más nos enseña el rugby?

Aparte de estos valores fundamentales, el rugby nos enseña muchas más cosas acerca del trabajo en equipo.

Sacrificio. En un deporte tan físico y agotador, se lucha hasta la extenuación por el equipo. La imagen de jugadores de 130 kilos con la cabeza abierta empujando y bregando hasta el límite de sus fuerzas define el concepto de sacrificio.

Gestión emocional. Los jugadores, sometidos a cargas y golpes, deben controlar el miedo y la agresividad y poner su cerebro en marcha para sacar lo mejor de sí mismos. Además, muchas veces esas emociones se utilizan como palanca para perseguir el objetivo, contrariamente a lo que ocurre en el mundo empresarial, donde se nos dice constantemente que las emociones no tienen cabida.

Aprender a encajar golpes, caer y volver a levantarse.

Humildad. Los All Blacks, la selección nacional de Nueva Zelanda, consiguieron en 2013 lo que nunca nadie había logrado. Acabaron el año invictos, ganando todos los partidos disputados. Su capitán, el flanker Richie McCaw, es una estrella mundial, para algunos el mejor jugador de la historia. Tras el último partido de ese año, ganado en Irlanda en los últimos segundos, el utillero irlandés entró en el vestuario de los All Blacks. Se encontró a McCaw y otras grandes estrellas limpiando el vestuario y barriendo. No se van de un vestuario hasta que no lo dejan como lo encontraron.

Motivación. Reto a cualquiera a que me diga que no se siente motivado después de ver la tradicional Haka que ejecutan los All Blacks antes de cada partido. Además, jueguen donde jueguen, el público rival ofrece silencio y el equipo contrario la contempla respetuosamente. Imagínate poder hacer algo así antes de una reunión importante.

Mejora continua. Cuando un equipo va ganando 89-6 nadie se relaja, por respeto al equipo contrario y por seguir mejorando. Incluso cuando las cosas van bien, se sigue perfeccionando el trabajo y aprendiendo.

Incluso cuando las cosas van bien, sigue perfeccionándote y aprendiendo. Mejora continua Clic para tuitear

Pero por encima de todo el rugby es emoción. Escribiendo este artículo se me han puesto los pelos de punta varias veces. Esa mirada emocional que han sabido captar los que saben de esto, como los periodistas Ramón Trecet o Fermín de la Calle, nos dice mucho de por qué triunfa el trabajo en equipo en el rugby, del orgullo de sentirse parte de algo y de actuar conforme a unos valores. Esa emoción que está desterrada de la vida empresarial hoy en día.

Si queréis emoción, echadle un vistazo al partido final del Cinco Naciones de 1990 entre Escocia e Inglaterra. Y a poder ser narrado por el gran Ramón Trecet, por ejemplo aquí.

Amateurs contra profesionales, lucha de clases, la primera interpretación del himno oficioso “Flower of Scotland” antes del partido, la agónica resistencia escocesa a un metro de su línea de marca, la atmósfera en Edimburgo… Escalofriante.

Todo lo que os he contado hace que cada vez que me veo en una situación en la que todos estos valores imperan, en la que estos principios son innegociables, murmuro o digo en voz alta: esto es rugby.

Hoy no te pregunto nada. Si todo lo anterior te ha sugerido algún comentario, déjalo por favor aquí abajo.

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6 comentarios en “¿QUÉ NOS ENSEÑA EL RUGBY SOBRE EL TRABAJO EN EQUIPO?”

  1. Hola Joan,
    Buen articulo. Mirar otras disciplinas, y otros códigos seguro nos ayudan a comprender mejor nuestro propio trabajo. Debo de reconocer que no sabia nada sobre le rugby y sus códigos, solo ideas sueltas escuchadas por ahi y siempre con admiración a ese deporte.
    Hay algo hidalgo en el rugby, noble. Y me llamo mucho la atencion el respeto por el arbitro.
    Si hacemos el ejercicio que nos propones, ¿quien es el arbitro en nuestro trabajo? ¿Quien pone las reglas en una economía de «libre mercado?
    Una de las cuestiones que mas me entusiasma de la economía colaborativa es el doble rol de consumidor y distribuidor a la vez? Lo cual te hace estar, conocer y valorar ambas partes. Una economía bi-direccional por decirlo así…
    En fin… un comentario laxo, seguro producto del calor de esta tarde de domingo!!!

    Ah, y felicitaciones por el Home de la web, el mensaje esta clarísimo y las imagenes elocuentes. Sigue así.
    Abrazos.

    • ¡Hola, Igma!

      Muchas gracias por tu comentario y por los ánimos, dan mucha fuerza para seguir.

      Efectivamente, el rugby es un deporte muy noble, y ello se traduce sobre todo en que cada jugador asume su responsabilidad, reconoce sus errores si los comete y nunca echa la culpa a otros compañeros o a agentes externos, como el árbitro.

      Las reglas en una economía de libre mercado las pone el mercado mismo, ¿no?, esa especie de ente imposible de definir (como cuando nos dicen «el español medio») y, por lo tanto, culpabilizar cuando las cosas van mal. ¿Quién asume la responsabilidad en este caso?

      Uf, esto da para un debate de muchas horas, y como dices hace mucho calor. Lo seguiremos comentando.

      ¡Te agradezco tu presencia en este blog! ¡Un saludo!

  2. Buena definición del Rugby, y un ejemplo más de que el deporte es aparte de actividad física y salud, un generador de valores, es educación y es un excepcional vehículo de integración y cohesión social.

    • ¡Hola, Enrique!

      Efectivamente. Más allá de la mercantilización que lo domina, en el deporte todavía quedan algunos reductos de valores. El rugby es unos de ellos, esperemos que dure.

      ¡Gracias por comentar!

  3. Llevo 30 años en el Rugby. Siento como propias cada una de esas palabras que has escrito. Felicidades!!!
    Ojala mi entrenador hubiera tenido todas estas herramientas par enseñarnoslas.

    Fuimos un 10 de equipo sin saber lo que hacíamos, hubieramos sido un equipazo. !!!

    Gracias a mi entrenador por hacerme sentiresos valores, gracias a mi equipo por construirlo.

    Helena Sandín

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